Tras  el tercer ensayo nuclear realizado por Corea del Norte, se produjo un terremoto aproximadamente de 5 grados en la escala de Richter. Esta acción fue duramente criticada por el Consejo General de la ONU y la mayoría de la comunidad Internacional.

El gobierno de Corea del Sur y el primer ministro de Japón Shinzo Abe,quien expresó que el ensayo nuclear norcoreano es extremadamente lamentable, pedirán nuevas sanciones a Pyongyang que se agregarían a las resoluciones ya dictadas por la ONU por los ensayos atómicos realizados en 2006 y 2009.

Desde el gobierno Norcoreano expresaron que el ensayo  se realizó de manera “segura y perfecta” y que “Si Estados Unidos complica la situación con su persistente hostilidad, no tendremos otra opción que llevar a cabo una segunda o una tercera acción”, añadió el ministro norcoreano.

Desde Estados Unidos respondió la embajadora ante las Naciones Unidas, Susan Rice, “Corea del Norte enfrentará un aislamiento y presiones crecientes a causa de su ensayo nuclear”.

También se refirió al test nuclear Leon Panetta, secretario de Defensa estadounidense “Corea del Norte es una amenaza seria para Estados Unidos, que debe estar preparado para enfrentarla”.

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de China declaraban que “Beijing apuesta por la desnuclearización de la península, la prevención de la proliferación nuclear y el mantenimiento de la paz y la estabilidad en el noreste de Asia”.

Rusia, otro de los aliados de Corea del Norte, junto a China, desde la cancillería revelaba en un comunicado “Sin lugar a dudas, tal comportamiento, que no se corresponde con los criterios de convivencia aceptados internacionalmente, se merecen condena y una adecuada reacción de la comunidad internacional”, y apunta “Insistimos en que Corea del Norte cese las acciones ilegales, cumpla estrictamente con las prescripciones del Consejo de Seguridad, renuncie completamente a su programa nuclear con misiles”.

Según transcendió desde el Ministerio de Defensa surcoreano, la bomba generó una explosión de una potencia de entre 6 y 7 kilotones, la mitad de la que fue lanzada por Estados unidos sobre Hiroshima en 1945. El ensayo de 2009 fue la mitad que la lanzada este pasado lunes.

También el reclamo se hizo oír desde Francia, Berlín, México y Londres urgiendo a una inmediata acción del Consejo de Seguridad de la ONU donde declararon a puertas cerradas que se bregarán medidas contra el país bajo el gobierno del joven Kim Jong-un.

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