El Barcelona, sin Lionel Messi, no pudo remontar la díficil parada ante el Bayern Munich y perdió 3 a 0 en el Nou Camp en la semifinal de la Champions League. El 25 de mayo disputarán el Bayern Munich y el Borussia Dortmund la final en Wembley. 

¿Podía el Barcelona levantar el 4 a 0 sufrido la semana pasada en Munich? Si se estuviera ante un equipo bueno pero del montón se diría que no; pero era díficil asegurar eso del Barcelona, uno de los mejores equipos de todos los tiempos y llamado a romper continuamente los determinismos y las barreras futbolísticas.

Sin embargo, la noticia de que Lionel Messi estaría en el banco de suplentes por la lesión que acarrea fue un baldazo de agua fría. ¿Sin Messi como se háce?

La respuesta fue dejándose traslucir durante todo el primer tiempo y a medida que corrían los segundos en el césped del Camp Nou. No se puede sin Messi; pero tampoco se sabe si se hubiera podido con él. El partido que hizo el Bayern Munich fue perfecto; no sufrió en ningún momento, no dejó que le lleguen a su arco y, cuando quiso, lastimó.

Fue Robben el que cerró el partido a los tres minutos del segundo tiempo con un golazo tremendo. El segundo de Piqué en contra y el tercero de Müller confirmaron lo que se presuponía: los alemanes fueron más en toda la serie y no fue casualidad lo que sucedió en Munich.  

Hacia el fin del partido, el panorama catalán era desolador: ya sin Xavi e Iniesta en cancha, reemplazados por el técnico Tito Vilanova, con Messi cabizbajo en el banco de suplentes y un equipo rival que desbordaba y llegaba por donde quería y cuando quería.

El 7 a 0 global era categórico y merecido. Y la tan esperada remontada catalán nunca llegó. El Bayern Munich, por su parte, deberá enfrentarse el 25 de mayo en Wembley ante el Borussia Dortmund por la final de la Champions League.

 

 

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