La Justicia de Córdoba falló a favor de los vecinos y asambleístas de Malvinas Argentinas y frenó la construcción de la planta de Monsanto en dicha localidad.  Las obras estarán suspendidas, al menos, hasta que esté el estudio de impacto ambiental. Mientras tanto, las empresas contratistas continúan desocupando el terreno y retirando materiales.

Malvinas Argentinas II

Pasadas 13 la Justicia de Córdoba se expidió sobre la apelación planteada por los vecinos y asambleístas de Malvinas Argentinas contra la construcción de una planta de tratamiento de semillas de maíz de la multinacional Monsanto. Con una buena cantidad de vecinos concentrados frente a la Cámara de Trabajo, finalmente la Justicia suspendió las obras en el predio hasta que esté el estudio de impacto ambiental y las autoridades locales lleven adelante una consulta popular.

El tribunal había habilitado la feria judicial para poder notificar lo resuelto tras la apelación a la sentencia del 8 de octubre pasado dictada por la jueza de Conciliación de Cuarta ominación, Graciela Escudero de Fernández. La acción, presentada contra la Municipalidad de Malvinas Argentinas, declara inconstitucional la ordenanza municipal que autoriza a Monsanto Argentina SAIC a realizar las tareas preliminares para la obra de la Planta Secadora de granos, ubicada en Ruta A 188 Km 9 ½.

Mientras tanto, en los últimos días se conoció que las empresas contratistas continúan desocupando el terreno; luego de que Monsanto dispusiera el retiro acelerado de contenedores, oficinas, baños químicos, grúas y maquinarias instaladas en el predio.

“La empresa continúa sacando los elementos que quedan: contenedores, oficinas, baños químicos, grúas y maquinarias (…) Queda una sola empresa, Delta, que nos dijo que entre mañana y pasado retiraría del predio sus maquinarias (…) La empresa se está llevando todo pero no hay una decisión política que diga que Monsanto se va. Nosotros nos quedamos acá, por más que quede desocupado y vacío todo esto”, aseguró Sofía Gatica, una de las referentes en la lucha contra Monsanto.

Según el plan original, la planta – prevista que sea una de las más grandes de América Latina – debería haber comenzado a funcionar a principios de este año; sin embargo, mediante el reclamo de vecinos y asambleístas que mantienen un acampe en las puertas del precio desde hace más de tres meses, se logró frenar los proyectos iniciales de una de las empresas más cuestionadas del mundo.

A continuación, el fallo completo:

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