La parte este de la ciudad siria está prácticamente bajo fuego desde hace dos meses: calculan que 250.000 están atrapadas bajo el fuego y con necesidad de ser asistidas.

aleppo

La “tregua” en Siria es un eufemismo: miles y miles de personas siguen atrapadas entre los bombardeos rusos y del gobierno sirio, las municiones disparadas por el Estado Islámico (ISIS) y la desolación.

En las últimas horas, una ofensiva gigantesca causó al menos 70 muertes confirmadas, gente desaparecida entre los escombros y una escalada en el desastre en que viven desde hace tiempo los residentes del este de Aleppo. Según el cuerpo de voluntarios “Cascos Blancos”, tres facilidades médicas y dos centros de asistencia fueron destruidos por las últimas bombas que cayeron en la ciudad.

“La ira se apoderó de todos los que todavía están en esta ciudad de escombros. Muchos de los heridos son chicos y cuando los mirás a los ojos ellos lloran y no dicen nada más”, relató Bara’a, una enfermera de Aleppo, a medios internacionales.

“Pierden sus extremidades y quedan discapacitados de por vida: su único pecado es ser hijos de Siria. Están prendiendo fuego su niñez y su inocencia; los dejan sin hogar en su propio país y sólo les dan a cambio promesas desde el exterior”, agregó.

Según el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, que tiene su sede en el Reino Unido, más de 100 ataques áereos se produjeron en el este de la ciudad desde el jueves a la noche. 30 bombardeos ocurrieron sólo durante este último viernes.

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