El gobierno de Viktor Orban dio un paso más en su política de hostigamiento de refugiados y migrantes: los detendrá en “campos container”.

A principios del mes de febrero, Viktor Orban confirmó que su país procederá a detener a todos los migrantes “hasta que se resuelva su situación de asilo”.

“No se les va a permitir dejar los campamentos de refugiados a menos que decidan regresar a sus casas o se les haya permitido legalmente quedarse en el país. La libertad viene después de la seguridad”, explicaron por ese entonces voceros del gobierno húngaro.

Ahora, el Parlamento de Hungría convirtió oficialmente en ley la decisión de la “automática” detención de todos los migrantes y refugiados que busquen asilo en el país en “campos container” ubicados en las fronteras del sur.

La medida fue aprobada y aceptada por un amplio espectro de políticos, hecho que terminó por desalentar las críticas de las organizaciones humanitarias.

“Esto es en respuesta de los ataques terroristas que se sucedieron en Europa en el último tiempo”, aclaró Viktor Orban ante la prensa en Budapest. “La inmigración es el ‘Caballo de Troya’ del terrorismo. Si el mundo ve que podemos defender nuestras fronteras nadie tratará de entrar a Hungría ilegalmente”, espetó.

Inmediatamente, el Comité de Refugiados de las Naciones Unidas (UNHCR) apuntó contra la decisión y aclaró que la misma “viola las obligaciones de Hungría con las leyes europeas e internacionales”. Además, “esta tendrá un impacto físico y psicológico terrible en mujeres, niños y hombres que ya han padecido terribles sufrimientos”.

Comentarios

comentarios