Este último 14 de diciembre el Congreso de la Nación se convirtió en el epicentro de las protestas contra la reforma previsional: montado en un megaoperativo policial, el gobierno de Mauricio Macri dio luz verde a una represión contra los manifestantes que hasta encontró críticas y ecos en las declaraciones de Elisa Carrió.

Con decenas de personas heridas y detenidas como consecuencia de horas de balas de goma y gases lacrimógenos, los organismos de derechos humanos salieron a pronunciarse en contra de lo sucedido.

“Necesitamos políticas públicas que garanticen los derechos de los más desprotegidos. El gobierno está para servir al pueblo y debe escuchar la voz del pueblo”, aseveró Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, en conferencia de prensa.

“La respuesta a los problemas sociales no puede ser la represión. El pueblo salió a decir que no a esta reforma, salió a decir que no vamos a permitir este estado de excepción, aunque el gobierno no quiera al pueblo en la calle”, remató.

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