La vuelta del Inter a la competición más importante a nivel europeo terminó con una sonrisa luego de 80 minutos de agarrarse la cabeza, sufrir y suspirar.

El equipo italiano no jugó bien ante un Tottenham venido a menos y con algunas bajas importantes, fue perdiendo durante buena parte del encuentro gracias a un gol de Eriksen pero, sobre el final, pudo reaccionar.

La alegría llegó de la mano de los sudamericanos. Primero fue Mauro Icardi que, en medio de un partido discreto, sacó un derechazo tremendo desde afuera del área para igualar el partido cuando faltaban 10 minutos para que termine.

Y sobre el final, el uruguayo Matías Vecino cabeceó a la red para decretar el 2 a 1 y hacer delirar a todo el San Siro.

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