Cada nuevo informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial (WEO) es un duro golpe para las ilusiones de la Argentina de revertir la crisis y empezar a asomar la cabeza.

Según las nuevas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), dadas a conocer desde su reunión anual en Indonesia, la economía argentina retrocederá un 2,6% en 2018 y otro 1,6% el año que viene: según estos datos, ni siquiera durante el año electoral el mal desempeño económico le dará un respiro al gobierno.

Y la inflación no dará respiro: estima que este año el alza de precios ascenderá a 40,5% y que, en 2019, habrá una brusca caída al 20,2%.

Para colmo, los “temblores externos” no pueden ser señalados como los máximos responsables de la situación local. El organismo informó que América Latina, durante el mismo período, en conjunto progresará 1,2% este año y 2,2% el próximo. Brasil y México, las principales economías de la región, crecerán a ritmo sostenido: el primero lo hará un 1,4% y 2,4%, mientras que el segundo un 2,2% y 2,5%.

Las tendencias económicas globales también van en contramano del contexto local: auguran que la economía mundial crecerá al 3,7% estos dos años.

Las proyecciones del FMI recién vaticinan un “posible crecimiento” de 2,7% en 2020 y de 3,2% en los años siguientes, aunque con la condición de que la Argentina cumpla “con la implementación continua de reformas y (haya) una recuperación de la confianza”.

Comentarios

comentarios