Por toda Am茅rica Latina se reproducen, aunque con distintos int茅rpretes y niveles de gravedad, el mismo triste escenario: grandes empresas mineras que, en complicidad con los gobiernos locales, hacen uso del suelo, el agua y el aire sin importar la huella ecol贸gica y la contaminaci贸n ambiental que dejar谩n detr谩s.

Esta vez fue el turno de Brasil: Minas Gerais聽contin煤a en vilo en medio de una de sus peores聽tragedias mineras, que hasta el momento dej贸 65 muertos, 279 desaparecidos y un rastro de destrucci贸n nunca antes visto enBrumadinho, un pueblo minero devastado tras el quiebre de la represa y la liberaci贸n de residuos t贸xicos.

“Mientras exista posibilidad de encontrar a alguien con vida, el bombero trabaja con ese foco.聽Vamos a buscar e intentar localizar personas con vida, aunque con el paso del tiempo la situaci贸n se va agravando“, asever贸 Flavio Godinho, portavoz de la Defensa Civil de Minas Gerais.

Para colmo, las autoridades suspendieron temporalmente las operaciones de b煤squeda y rescate el 煤ltimo domingo y pusieron a 3.000 personas bajo 贸rdenes de evacuaci贸n en medio de temores de que otra represa cercana est茅 a punto de romperse.

Greenpeace Brasil fue uno de las primeras organizaciones en salir a denunciar la responsabilidad compartida de los empresarios y los pol铆ticos: “No estamos lidiando con un accidente, sino con un聽crimen聽contra las personas y la naturaleza. 驴Cu谩ntas vidas todav铆a tenemos que perder hasta que el estado brasile帽o y las compa帽铆as mineras aprendan de sus errores? La avaricia corporativa y la omisi贸n e ineficiencia del gobierno son culpables del o que pas贸 en Mariana en 2015 y en Brumadinho en 2019″, sentenciaron.

Comentarios

comentarios