Gritos y explosiones: la ciudad de Manchester ya se acostumbró a ese panorama sonoro tras los atentados que dejaron 22 personas muertas y decenas de heridos que pelean por su vida.

Este último domingo, al igual que durante toda la semana, la policía local allanó nuevas propiedades y, ante la duda, hizo explotar “paquetes sospechosos”.

El operativo se llevó a cabo en el área de Old Trafford, justo en donde tiene el estadio el Manchester United: allí se llevaron detenido a una persona de 25 años bajo sospecha de terrorismo.

Al menos hasta el momento, doce personas fueron arrestadas en conexión con la investigación que se desencadenó tras el ataque suicida perpetrado por Salman Abedi: solo dos fueron liberados sin cargos mientras que doce todavía están siendo indagados.

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