La violenta y tumultuosa jornada del domingo terminó, según el gobierno catalán, con el 90% de los votantes ratificando la intención de independizarse de España.

Un total de 2.26 millones de catalanes (el 42% de la poblaci├│n de la regi├│n) participaron del refer├ęndum que crisp├│ los ├ínimos a lo largo y ancho del pa├şs.┬áAl menos 844 civiles y 33 polic├şas terminaron en las salas de los hospitales con heridas graves, leves y problemas de salud derivados de la tensi├│n.

Aunque el resultado no es vinculante para el gobierno espa├▒ol, Carles Puigdemont, presidente catal├ín, sostiene que s├ş lo es. Para ├ęl, es el primer paso para declarar oficialmente la independencia.

“La Comisi├│n Europea debe alentar una mediaci├│n internacional. Ya no puede mirar para otro lado”, se├▒al├│ este ├║ltimo lunes al dar a conocer los resultados.

La Uni├│n Europea (UE), sin embargo, declin├│ la posibilidad de intervenir en el conflicto argumentando que se trata de un “asunto interno de Espa├▒a” y s├│lo inst├│ a ambos bandos a “moverse de la confrontaci├│n al di├ílogo”.

Mariano Rajoy, por su parte, felicit├│ a los polic├şas y miembros de la Guardia Civil que participaron del operativo represivo en Catalu├▒a. Adem├ís, las autoridades espa├▒olas deslizaron que, en caso de que Puigdemont declare la independencia, todav├şa pueden invocar el art├şculo 155 de la Constituci├│n.

El mismo, que nunca ha sido utilizado, permitir├şa al gobierno tomar el control de la regi├│n aut├│noma en caso de que contin├║en “sin cumplir las obligaciones impuestas por la constituci├│n u otras leyes, o actuando de manera que constituya un serio perjuicio al inter├ęs general de Espa├▒a”.

Este último martes, alrededor de 300.000 personas protagonizaron una masiva movilización hacia el Parlamento Catalán para pedir que avancen con la declaración de la independencia.

El marco de la marcha fue una huelga general con bastante adhesi├│n y yiquetes con tractores en 48 rutas, avenidas cortadas en las ciudades, comercios con persianas bajas, bancos cerrados, puertos paralizados.

Pese a los pedidos de la opini├│n p├║blica internacional, la posibilidad de dialogar y acercar posiciones parece, al menos por estas horas, un deseo lejos de poder materializarse.

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