El joven artesano desapareció el 1 de agosto, tras una violenta represión ilegal de Gendarmería Nacional en la Lof en resistencia Cushamen, Chubut.

Luego de un abierto apoyo de las autoridades a las fuerzas de seguridad, irregularidades en la investigación de la causa – que incluyó, entre otras cosas, el apartamiento de un juez – y movilizaciones masivas, su cuerpo sin vida fue encontrado el 17 de octubre en el Río Chubut. Santiago Maldonado estuvo desaparecido 78 días.

En noviembre, más de cincuenta peritos determinaron en la autopsia que el también tatuador había muerto por “ahogamiento coadyuvado por la hipotermia”. Eso le bastó al gobierno de Mauricio Macri para apegarse directamente a la figura de “ahogamiento accidental” y desligar responsabilidades.

La familia de Santiago Maldonado y los organismos de derechos humanos, sin embargo, subrayan que aún están muy lejos de conocer los motivos por los que falleció el joven, especialmente teniendo en cuenta el marco de corridas, amenazas de muerte, disparos y terror en que devino el operativo policial aquel día.

En enero del 2018, y de manera imprevista y provocativa, el Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso el ascenso del subalférez Emmanuel Echazú en el marco de un recambio de personal en Gendarmería Nacional: es el único imputado en la causa.

A pocos días de que se cumpla el primer aniversario de su desaparición, el licenciado en criminalística Enrique Prueger realizó pruebas en dos etapas, una de laboratorio y otra de “comprobación de fenómenos”, para concluir que el cuerpo de Santiago Maldonado “fue plantado” en el Río Chubut.

A un año, Sergio Maldonado, su familia, amigos y organismos de derechos humanos marchan a Plaza de Mayo para pedir: #JusticiaPorSantiago

Comentarios

comentarios