En la última semana 2.145 científicos quedaron en la calle tras conocer los resultados de su convocatoria para ingresar a la Carrera de Investigador Científico (CIC): los magros números coinciden con la política de ajuste y desfinanciamiento que atraviesa el sector.

En el #DíaDelInvestigadorCientífico, cientos de ellos marcharon a las puertas del complejo para protestar contra los recortes: “No hay nada para festejar“, deslizó Victoria García, de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

“El gobierno recorto una vez más la carrera de ingreso, mientras la institución esta en una parálisis presupuestaria. Hay un ajuste brutal en el sector público. El gobierno y el FMI están desfinanciando la ciencia“, disparó mientras tanto Lucila D’Urso, becaria posdoctoral del CONICET y parte de “Jóvenes Científicxs Precarizadxs“.

Está claro desde el primer día que la inversión en ciencia y tecnología no es prioritaria para este gobierno. El proyecto es no producir nada en el país y a lo sumo comprar afuera lo que haga falta”, aseveró Esteban Zunino, doctor en Ciencias Sociales, según consigna “Nueva Ciudad”.

En un modelo que desindustrializa y que importa bienes manufacturados afuera, la ciencia no es importante. Solo es importante para algunos sectores muy rentables y a los que apunta el mínimo esquema productivo como puede ser el agro, tales como desarrollo de semillas o fertilizantes o de alguna tecnología muy especifica para ese modelo reprimarizador, minero o agroexportador”, explicó.

Por su parte, Ileana Celotto, de AGD UBA, concluyó: “Señor Barañao, con 2100 despidos: ¿cómo puede sostener que esta contento porque se puede sostener un ingreso a carrera? Es más que una ironía y hay que rechazarlo“.

Judith Butler, una de las filósofas y pensadoras más importantes de la actualidad, se acercó al “Polo Científico” para apoyar a los investigadores del CONICET y contra el desmantelamiento de la ciencia argentina.

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