En los primeros días de agosto se cumplieron 10 años de “Sopa de Letras”. A lo largo de su existencia acompañando a muchísimas personas a atravesar ese momento difícil que implica estar viviendo en la calle, sufriendo el frío, el calor, la desidia estatal y la falta de comprensión: uno de sus mayores orgullos es haber sido parte del esfuerzo de 459 familias que lograron salir de esta situación.

Dentro del ámbito de la Ciudad de Buenos Aires las recorridas se hacen en los barrios de San Telmo, Barracas, Constitución, Balvanera, Boedo, Parque Patricios, Pompeya y San Cristóbal. Sin embargo, con el correr del tiempo la asociación también se expandió a otros lugares dentro y fuera del país: desde Lanús, Ezeiza, Morón, Laferrere, San Justo, González Catán y Olivos hasta Necochea, Mar del Plata, Santa Teresita, Mendoza y Uruguay.

“El objetivo principal consiste en llevar alimentos a quienes viven en ‘situación de calle’. Por las noches nos acercamos con refrigerios y alimentos. Durante el día los sostenemos en lo personal y los guiamos en las diferentes problemáticas que atraviesan. Se los acompaña en los diferentes trámites: subsidios habitacionales, realización de DNI, tramitación de pensiones, partidas de nacimientos, turnos médicos tanto para niños, abuelos, adultos y embarazadas”, cuenta Barbara Alegre, responsable de “Sopa de Letras”.

Y subraya: “Pero sobre todas las cosas se les enseñan los derechos que ellxs tienen y por diferentes situaciones les fueron avasallados. Nuestro desafío principal es ayudarlos para que puedan salir de esta situación transitoria”.

✂️  No todo es comida: también organizan jornadas de peluquería y manicuría

Los voluntarios coinciden en que el trabajo que hacen en las recorridas no es sencillo pero sí satisfactorio: “A medida que vamos acercándonos a cada lugar donde se encuentran los amigos que viven en la calle, vamos formando un vínculo: a veces tarda días, otras semanas y otras veces meses o años. Muchas veces se encuentran reticentes a recibir lo que llevamos y entendemos que es porque fueron lastimados, engañados o excluidos, muchas veces por el Estado o gobierno de turno y otras por sus familias. Muchos tienen historias de vida fuertes y a través del vínculo vamos llevándolos a que sepan que tienen derechos, que son amados, que pueden vivir de otra manera y que estamos para acompañarlos cuando ellos lo deseen y estén preparados“.

Parte de esta sensibilidad es de la que carecen las autoridades que repiten como mantra – y, en muchos casos, a modo de excusa por su inacción – que estas personas no quieren ir a los paradores o recibir ayuda por tener “prejuicios con el Estado”.

En esta línea, Barbara advierte: “La clave es respetar los tiempos de cada uno. Tenemos el caso de Juan que, a sus 56 años y luego de acompañarlo durante casi 9, decidió tramitar por primera vez su partida de nacimiento y luego su DNI. Hoy no está más en la calle. El vínculo que se forma es tan fuerte que con los que salieron conocemos sus familias y sus casas. Nos seguimos viendo y muchos nos consideran parte de su familia“.

📌 ¿Quiénes pueden participar de Sopa de Letras?

▪️ Todos. Sólo tenés que ser mayor de 18 años. Si sos menor, tenés que estar acompañado de un adulto responsable.

📌 ¿Cómo se puede colaborar?

▪️ Acompañando en las recorridas.

▪️ Buscando donaciones en panaderías, almacenes y supermercados: se necesitan alimentos no perecederos, elementos de higiene personal, frazadas, etcétera.

▪️ Difundiendo la tarea que se desarrolla desde Sopa de Letras a través de las redes sociales.

A fines de junio y principios de julio, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) difundió oficialmente la cifra de 1.146 personas en situación de calle. Aún si nos atenemos a sus números, el panorama es desolador: según los datos oficiales, del 2016 al 2019 esa cantidad creció nada más y nada menos que en un 32%.

Pero ni siquiera es certero el numero que brindan las autoridades. En medio de una discusión importante por la metodología de medición empleada, decenas de organizaciones sociales revelaron los resultados del Segundo Censo Popular de Personas en Situación de Calle (CPPSC): en total registraron 7251 personas en situación de calle.

“Las diferencias con el censo que elabora el gobierno porteño son importantes: ellos salen un solo día y censan en varios puntos. Las organizaciones salimos durante cuatro días, cuatro veces al día y barremos los 48 barrios de la Ciudad de Buenos Aires“, aclaran desde “Sopa de Letras“.

Y agregan: “En el último tiempo notamos más gente durmiendo en la calle. Basta con que salgas de tu casa a tomar el colectivo: en ese trayecto ves mucha más gente que antes. Nos pasa en la ciudad, en el conurbano bonaerense y en la costa atlántica. Hay muchas más familias sin techo, hay abuelos que no pudieron pagar sus alquileres, gente que se quedó sin trabajo y los ves hasta con sus muebles en la calle“.

A pesar de que la crisis económica sigue empujando a más gente a sentir hambre y vivir situaciones límite, desde la asociación intentan reorganizar sus estrategias para abarcar todos los segmentos que puedan: “En cada punto tuvimos que reforzar las entregas, aumentando las raciones e infusiones. En Lanús, por ejemplo, pasamos de asistir solamente a personas en situación de calle a también encargarnos de niños, padres y abuelos que se acercan a la estación de tren para poder comer. Nosotros entregamos desde hace bastante tiempo bolsones de mercadería con 15 productos de manera semanal, pero la demanda es tal que en todos los lugares debimos incrementar la cantidad

🍵 Sopa de Letras: “Hasta que no quede ni una persona en situación de calle, allí seguiremos estando”

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