La empresa alemana Bayer no para de tener dolores de cabeza desde que se adueñó de Monsanto: enfrenta actualmente poco más de 18.400 demandas en los Estados Unidos.

A pesar de que todavía sostienen que sus herbicidas “son seguros”, los reveses que vienen sufriendo en los estrados norteamericanos los llevaron a cambiar la estrategia: apuran acuerdos extrajudiciales para pagar menos y, además, no sufrir mayores reveses en la opinión pública.

Para colmo, según analistas de JP Morgan, el número de causas se incrementará en el corto plazo en territorio norteamericano pudiendo alcanzar hasta los 45.000 procesos.

🔗 Las tres condenas que sufrió Monsanto: debió indemnizar a un ex jardinero, a un jubilado y a una pareja enfermos de cáncer

En los tres casos juzgados en California (oeste de Estados Unidos), los jurados estimaron que el uso reiterado del glifosato pudo provocar el linfoma no hodgkiniano (un tipo de cáncer que afecta a los linfocitos) de los querellantes, un punto rebatido sin cesar por Bayer.

Además sancionaron el “comportamiento reprensible” de Monsanto por “entorpecer, desalentar o distorsionar la investigación científica“, cuando los primeros estudios realizados por el grupo habían “sugerido que el glifosato podía causar cáncer“.

En mayo tuvo lugar el tercer fallo consecutivo de un jurado californiano en contra de la compañía: en esa oportunidad los magistrados la encontraron culpable de causarle cáncer a una pareja a través del uso del herbicida “Roundup”con base de glifosato y la obligaron pagarle más de 2.000 millones de dólares.

“El jurado vio por sí mismo los documentos internos de la compañía que demostraban que, desde el primer día, Monsanto nunca tuvo interés en averiguar si el ‘Roundup’ es seguro. En lugar de invertir en ciencia sólida, invirtieron millones en atacar a la ciencia que amenazaba su agenda comercial“, aseguró el abogado demandante Brent Wisner.

“Finalmente se nos permitió mostrar a un jurado la montaña de evidencia que muestra la manipulación de la ciencia, los medios y las agencias reguladoras de Monsanto“, agregó el letrado.

Vale la pena recordar que, a fines de marzo, la compañía fue declarada culpable de “negligencia”, es decir, de que no “hicieron lo suficiente” para advertir a los usuarios del riesgo potencialmente cancerígeno del “Roundup”, producto que contiene glifosato.

En esa oportunidad, los magistrados determinaron que tenía un “defecto de diseño” y que “carecía” de advertencias sanitarias. Por ello la multinacional fue condenada a pagarle cerca de 81 millones de dólares a Edwin Hardeman, un jubilado estadounidense que sufre de un cáncer.

Ya a mediados del 2018, otro jurado estatal de a California falló en su contra y le dio la razón a Dewayne Johnson, un granjero que acusó a la compañía de causarle un cáncer terminal: “Monsanto actuó con malicia, sabía de los daños del ‘Roundup’ y ‘Ranger Pro’: no advirtió“.

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