En los hospitales públicos, maternidades y salas de atención primaria de buena parte del país la situación es preocupante: no hay dosis de Menveo, cuando entran son pocas y nunca se sabe a ciencia cierta qué día o semana se repondrán.

Las recorridas por las salas de esperas duran semanas y suelen no tener éxito. Las respuestas oficiales son escasas e insatisfactorias. En ciudades como Mar del Plata, Rosario, Tandil o la amplia zona que comprende el conurbano bonaerense el panorama es similar.

Ni siquiera los vacunatorios privados la tienen: aducen que se encuentra “en falta de laboratorio” y que ni siquiera tienen fecha estimada de ingreso.

Son varias las organizaciones, doctores, padres y madres que vienen denunciando desde hace tiempo la falta de la vacuna contra la meningitis, que debe aplicarse obligatoriamente a los 3, 5 y 15 meses de vida, con un refuerzo a los 11 años de edad.

Incluso lugares emblemáticos e históricos de la Ciudad de Buenos Aires como la Maternidad Sardá o el Hospital Garrahan -ambos ubicados en el sur porteño donde la necesidad y las desigualdades son mayores- no tienen stock ni saben cuando les volverá a entrar.

Llamamos todos los días pero no nos dicen nada. Pasá cada tanto a ver si entró, es el único consejo que te puedo dar“, recomiendan los trabajadores ante los insistentes reclamos que reciben a diario.

Para muchas familias el faltante es un verdadero drama familiar, para el Estado Nacional es un grave problema de salud pública: se está incumpliendo con el calendario de vacunación oficial.

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