Contra todas las recomendaciones de la ONU y Amnistía Internacional, el Tribunal Superior de Justicia habilitó al Gobierno de la Ciudad a comprar las pistolas Taser x26 para equipar a la Policía Metropolitana. Dichas armas son consideradas un elemento de tortura.

Taser III

No es una resolución nueva ya que la historia del ida y vuelta entre las habilitaciones y las prohibiciones al Gobierno de la Ciudad para comprar pistolas Taser x26 lleva bastante tiempo; tampoco es nuevo – aunque sí inquietante – el inaplacable interés de la administración Macri para hacerse de este tipo de armas.

Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia revocó una resolución dictada por la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario que impedía a la Policía Metropolitana “el uso de esas armas por considerarlas un elemento de tortura”.

Los jueces Luis Lozano, Inés Weinberg, Ana María Conde y José Osvaldo Casás coincidieron en que “el demandante carecía de un derecho para cuestionar la licitación destinada a la compra de las mencionadas armas” ya que “los planteos resultaban conjeturales e hipotéticos, dado que las armas no habían sido adquiridas”.

En esa línea, los camaristas observaron que “la utilización legítima de las Taser X26 por parte de la policía debe estar precedida de un protocolo que, teniendo en cuenta observaciones que ha realizado el Comité contra la Tortura de la ONU, restrinja su utilización a aquellos casos en que resulta legítimo el uso de las armas de fuego, sin extender el empleo de la violencia injustificada”.

Taser

Pese a lo resaltado por los miembros del tribunal, hace ya tiempo que el Comité de la Naciones Unidas contra la Tortura dictaminó que el uso de armas Taser puede considerarse “una forma de tortura” ya que su aplicación causa un intenso dolor pero no deja huellas ni marcas: se convierte, entonces, en un vehículo eficiente para disimular que la víctima ha sido torturada por personal de seguridad.

Como si ello fuera poco, Amnistía Internacional tiene registradas casi un millar de personas que murieron después de haber recibido una descarga de dichas pistolas: otro argumento que se cae. Tal cual señala Diario Z, la misma empresa Taser International reconoció en 2005 que su arma puede ser letal.

Comentarios

comentarios