A woman falls as refugees with their children run away after Macedonian police used tear gas to dispearse refugees trying to break the gate to enter Macedonia on February 29, 2016. Greece warned the number of refugees and migrants on its soil could more than triple next month, reaching as many as 70,000, as a Balkan cap on border crossings left thousands "trapped" in the country. / AFP / LOUISA GOULIAMAKI (Photo credit should read LOUISA GOULIAMAKI/AFP/Getty Images)

Con el tratado de libre circulación de Schengen virtualmente sin efecto y la violencia contra los refugiados recrudenciendo, la Unión Europea ya no sabe qué hacer con la crisis migratoria.

A woman falls as refugees with their children run away after Macedonian police used tear gas to dispearse refugees trying to break the gate to enter Macedonia on February 29, 2016. Greece warned the number of refugees and migrants on its soil could more than triple next month, reaching as many as 70,000, as a Balkan cap on border crossings left thousands "trapped" in the country. / AFP / LOUISA GOULIAMAKI (Photo credit should read LOUISA GOULIAMAKI/AFP/Getty Images)

La situación en la frontera entre Grecia y Macedonia es una bomba de tiempo: hay aproximadamente unas 8.000 personas esperando en el puesto fronterizo de Idomeni poder cruzar hacia el lado macedonio y continuar su periplo hacia el noroeste del continente.

Según el Ministerio del Interior de Macedonia, los policías debieron lanzar varias tandas de gases lacrimógenos contra la multitud de migrantes luego de que derribaran una puerta metálica.

En el video se ve con precisión cómo las fuerzas de seguridad le apuntan indiscriminadamente a la cara y al cuerpo de los manifestantes, contraviniendo cualquier tipo de código de conducta ante situaciones de este calibre.

También cargaron contra los refugiados que estaban sentados en la vía del ferrocarril, negándose a mover en reclamo por la negativa de las autoridades de dejarlos entrar a dicho país.

“Estimamos que, para el mes de marzo, tendremos entre 50.000 y 70.000 refugiados ‘atrapados’ en nuestro país si las cosas no cambian”, aseveró Yannis Mouzalas, ministro de inmigración griego, ante el cierre de las fronteras y las rutas migratorias por parte de los países balcánicos.

“¿Realmente creen que es justo que todos los estados europeos que lucharon durante el año pasado para que Grecia se mantenga dentro de la Unión Europea ahora dejen que el país se vuelva un caos?”, preguntó con dureza la canciller alemana, Angela Merkel, ante la agencia ARD.

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