El 2016 fue, sin dudas, un año “negro” para los pacientes de VIH y las organizaciones que trabajan en la temática: se unieron para que el gobierno les brinde respuestas rápidas.

El 1 de diciembre del 2016, en el marco del “Día Internacional de la Lucha contra el VIH”, fue el disparador para hacer un balance del año: el resultado del mismo, tal como se esperaba, no fue alentador.

La Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual dependiente del Ministerio de Salud de la Nación quedó sin presupuesto y prácticamente acéfala. El doctor Carlos Falistocco, que estaba en el cargo desde 2011, renunció aduciendo “cuestiones personales” pese a que se debía fundamentalmente la falta de fondos, los crónicos desmanejos y la pobre ejecución del presupuesto para el área, situación que se viene acarreando desde, por lo menos, el 2015.

Para no modificar esta tendencia, en el 2016, sólo se dio luz verde a aproximadamente el 50% del dinero que se tenía previsto desembolsar: el presupuesto estuvo estimado en 1.450 millones de pesos y ni siquiera fueron utilizados para la compra de partidas de medicamentos. El nuevo director de Sida y ETS, Carlos Zala, un médico infectólogo del Hospital de San Isidro, no se hizo eco de los cuestionamientos.

Ante la gravedad de la situación primó la unión de las personas y organizaciones que luchan día a día con la problemática: el 13 de diciembre, más de 200 personas y 50 entidades formaron el “Frente por la Salud de las Personas con VIH”.

Ya tuvieron una primera reunión con parte de las autoridades del Ministerio de Salud: allí reclamaron “por la regularización de la entrega de medicación, reactivos, material preventivo” y subrayaron la necesidad de reformar la Ley de Sida.

Aunque la unión logró avances importantes – como un próximo encuentro con Jorge San Juan (Director Nacional de Epidemiología) y Carlos Zala (Dirección de Sida y ETS) y reuniones mensuales para realizar un seguimiento de lo que se hace – todavía falta que el gobierno brinde respuestas concretas que solucionen los problemas de los pacientes.

El documento entregado a las autoridades registra faltantes de drogas específicas en la Ciudad y Provincia de Buenos Aires, Catamarca, Jujuy, Neuquén, Río Negro, Salta, San Luis, Santa Fe y Tucumán.

¿Qué es lo que se necesita? Hay medicamentos que directamente no entran o, a lo sumo, entra una mínima cantidad y fraccionados; pañales de adultos insuficientes; medicación para problemas pulmonares y antibióticos inexistentes; a los pacientes y organizaciones se les hace imposible acceder a la medicación antirretroviral, a reactivos para test y seguimiento de pacientes VIH+ en todo el país ni tampoco cuentan con materiales para la prevención como preservativos y folletería.

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