La seguridad personal es una de las máximas preocupaciones de Mauricio Macri: luego de algunos desajustes y percances que sufrió en los primeros meses de su gobierno, el presidente exigió que se mejore en ese aspecto.

La gota que colmó el vaso fue lo sucedido el último miércoles 21 de junio: un hombre que conducía un Renault 19 de color gris irrumpió por la peatonal Balcarce y chocó las rejas del acceso principal de la Casa Rosada hasta llegar a la puerta principal.

Teniendo esto en cuenta, y sumado a las medidas que se vienen analizando de cara a la próxima reunión del G20, las autoridades decidieron actuar: por pedido de la Secretaría General de la Presidencia se instalaron una serie de pilotes, comúnmente denominados “bolardos”, frente al edificio.

Además, en los próximos días, comenzarán a poner cámaras de seguridad y se completarán los pilotes en el resto del perímetro. Antes ya se había aumentado el número de policías, procediendo, incluso, al recambio de algunos efectivos.

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