Bélgica y Japón no aburrieron en su partido de octavos de final: lejos de ver a los “belgas” atacando todo el tiempo y a los orientales intentando resistir, el encuentro se dio de ida y vuelta desde el arranque.

La selección “cenicienta” de la Copa del Mundo intentó volcar todo su poderío ofensivo pero la defensa nipona aguantó. Las transiciones rápidas a las espaldas de los mediocampistas empezaron, además, a hacer mella en el planteo de los europeos.

El segundo tiempo arrancó con todo: Bélgica perdió una pelota en ataque y eso desató un contragolpe furibundo de Japón. Haraguchi, ante Courtois, definió cruzado para poner el 1 a 0.

La respuesta no se hizo esperar pero la suerte no acompañó a los “belgas”: Hazard entró sólo al área, abrió el pie y conectó con categoría pero la pelota dio en el palo. Y para colmo, Inui sacó un tremendo zapatazo de afuera del área para sentenciar el 2 a 0.

El partido, sin embargo, no estaba terminado: Bélgica mostró una resiliencia inusitada a los golpes y la adversidad. Luego de intentar vulnerar por abajo a la defensa “nipona”, empezaron a tirar centros y la cosa funcionó: Vertonghen primero y Fellaini después lograron el empate.

Y ya sobre el final, cuando Courtois volaba para salvar a su equipo de una arremetida final japonesa, apareció Chadli para sellar el 3 a 2 y darle a su equipo el pase a los cuartos de final.

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