Las versiones que circulaban desde inicios de semana se confirmaron “off the record”: Mauricio Macri está enojado con el modo en que la Armada Argentina encaró la crisis del submarino ARA San Juan.

El mandatario y su círculo íntimo tienen la idea fija de que los militares no sólo tardaron demasiado tiempo en avisarles sino que también les “ocultaron” información y la gravedad de la situación.

En este delicado contexto, Macri ya tendría decidido pasar a retiro al almirante Marcelo Srur, actual jefe de la Armada Argentina: lo que todavía no sabe es si lo reemplazará por otro almirante o si irá más allá interviniendo la institución militar y designando un secretario naval.

Lo único que tiene decidido en concreto es que, antes de ejecutar cualquier manotazo político, esperará los resultados de la intensa búsqueda del submarino ARA San Juan y sus 44 tripulantes.

Por su parte, el cuestionado titular del Ministerio de Defensa, el radical Oscar Aguad, todavía se mantiene en el cargo gracias al respaldo presidencial e inició más de cuarenta sumarios para deslindar las responsabilidades en la Armada Argentina. El frente de conflicto empieza a tomar forma.

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