Ayer, Amanda Asijak, esposa de Félix Díaz, sufrió un intento de ataque por parte de un desconocido que la interceptó en el patio de su casa en medio de la oscuridad de la noche formoseña. Dos días atrás, su hija Jorgelina Díaz había sido atacada con un cuchillo cuando salía del baño de la casa.

Amanda Asijak

Amanda Asijak, esposa del qarashe Félix Díaz de la comunidad Potae Napocna Navogoh (La Primavera) de Formosa, escapó anoche de un agresor que intentó atacarla en el patio de su casa.

El intento de ataque que sufrió Amanda Asijak tuvo el mismo modus operandi que lo sucedido tan sólo dos días atrás cuando Jorgelina Díaz, hija del qarashe Qom Félix Díaz, fue atacada por un hombre al salir del baño, que se encuentra afuera de su vivienda. Jorgelina fue sorprendida por esta persona que le rompió la remera con un cuchillo y le cortó unos 30 centímetros de cabello.

La joven, de tan sólo 16 años, se defendió a los gritos que fueron escuchados por su madre, que salió a mirar al patio, y pudo observar al hombre que salió corriendo.

Félix Díaz

Recién en el día de hoy, Gendarmería puso una guardia en la puerta de la vivienda de la familia Díaz.

“Volvieron a atacar mi familia, recién un hombre atacó a mi mujer. En medio de la oscuridad, pero ella pudo escapar del agresor. Ella está bien pero está muy asustada”. 

 escribió Félix Díaz en el blog de la comunidad. 

 – http://comunidadlaprimavera.blogspot.com.ar –

La lista de ataques, persecuciones y muertes sufridas por miembros de la Comunidad QOM Potae Napocna Navogoh – La Primavera – de Formosa es grande. A principios de este año, una patota de casi 30 personas atacaron a Abelardo Díaz, hijo de Félix Díaz, y a Carlos Sosa, otro joven de la comunidad.

Abelardo Díaz

El asesinato de Juan Daniel Asijak, en enero de este año, no escapa a esta lógica de persecución y muerte. El joven, de tan sólo 16 años, era hijo de Pablo Asijak, referente de la comunidad y cuñado del qarashe Felix Díaz. Fue encontrado agonizando a las nueve y media de la mañana junto a su moto, al borde de una ruta de tierra cercana a la comunidad Potae Napocna Navogoh. “Cuando vi ese cuerpito supe que le era difícil sobrevivir”, afirmaba en ese entonces con dolor Daniel Cabrera, quien lo encontró y trasladó al Hospital Central de Formosa. Un día despúes, Juan Daniel murió; tenía fractura de cráneo y contusiones severas. Los médicos confirmaron que sufrió una violenta golpiza y que el fuerte golpe en la cabeza fue, probablemente, producto de un fierrazo.

Tiempo atrás, un gendarme de apellido Cardozo atropelló la moto donde viajaban Ricardo Coyipe, Celestina Jara de 49 años y su nieta de 8 meses: Celestina murió al instante y su nieta días después.

En ninguno de estos casos se buscó o encontró a los responsables de los ataques y las muertes. En los pocos casos en que los hechos fueron investigados – como el asesinato de Celestina Jara y su nieta – se sobreseyó a los culpables. Toda una política de Estado.

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